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Ruta hacia Cipango

          El Padre Gabriel solo y cansado, pero con la esperanza de que su esfuerzo sea recompensado en esta o en la otra vida, saca de su mochila un oboe, lo monta con movimientos suaves y acompasados y seguidamente sopla hasta hacer salir de ese trozo de madera notas celestiales que llegan hasta el último rincón de la selva.

          En medio de este paraje inhóspito, observado y examinado en todo momento, no deja de insuflar aire en este su concierto vital. Sabe que de ello depende que sea arrojado a las cataratas o sea el principio de su verdadera «MISIÓN».

          Las misiones eran lugares donde los Jesuitas, seguidos por su lema (Amar y Servir), volcaban todo su ser y se proyectaban al servicio de Dios. El padre Gabriel está al frente de la misión de «San Carlos» en donde conviven distintas culturas y se intercambian conocimientos en virtud del colectivo y de Jesús. Hasta esta misión, situada en un recóndito lugar lleno de una belleza indescriptible, llega el capitán Rodrigo de Mendoza -militar, capturador de indígenas y con un pasado oscuro y corrosivo- en busca de una nueva vida que le redima de su pasado y le llene plenamente.

          Estos dos aventureros lucharán por aquello en lo que creen desde sus distintos conceptos. Uno con la biblia y la fe. El otro con la verdad y la fuerza.

          Desde que Cristobal Colón partiera de Puerto De Palos hacía la Gomera para buscar el paralelo veintiocho y ser transportado por esos vientos alisios que te lanzan hacía el nuevo mundo, hasta el año 1750. Los Españoles y Portugueses se regían por el «Tratado de Tordesillas». A partir de este año un nuevo acuerdo «Tratado de Madrid» reestructurará las divisiones territoriales -punto detonante de la vida y desenlace de ciertas misiones- .

          Este nuevo continente aportó riquezas de todo tipo, simplemente con hablar de las culinarias que sería de nosotros sin patatas, tomates, maiz, chocolate, tabaco… Pero como el tema de este blog es el café que sería de Brasil, Colombia, Jamaica, Costa Rica… sin café. No habría lineas suficientes para hablar de lo que significa en cada uno de estos países la cultura del café. Parece que estas tierras hubieran estado esperando durante siglos la llegada de estas semillas para dar de ellas lo mejor de sí. 

          ¿Quién llevó los cafetos a América? La historia del café muestra como misioneros y militares que cruzaron el atlántico entre los años 1720 y 1800 fueron introduciendo este producto en sus distintas regiones (Guatemala, México,Venezuela, Colombia…) y de esta manera quedó marcado en su ADN cultural. Así Colombia y café van tan estrechamente unidos que son un referente mundial no solo en calidad (100% Arábica) sino también en cantidad. 

          Dicen que cuando descubres ciertos aromas tu mente procesa recuerdos de un pasado que incluso solo has vivido en tu memoria. De esta manera en mi gusto personal suelo tomar café de Guatemala no solo atraído por su calidad sino por todo aquello que creo que me une a estos países latinos.

       -No tomes café, sueña café-

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